¡Por favor piedad!
¡Por la misericordia de Dios!
¡Que alguien ataje los cuentos!
Si es verdad que existe el amor
que alguien ataje el dolor
de perros sangrientos
de perros cebados
de perros feroces
de todos los cuentos
que he conjurado.
¡Que alguien escuche mi grito aterrado!
¡Que alguien ataje los cuentos!
Que alguien detenga el taladrar constante
de verme en mil modos
de ser mil espejos
de disolverme en el lodo
de no volar en los vientos.
¡Que alguien ataje los cuentos!
Sé que soy culpable
sé que soy responsable
de los demonios que he invocado
solo pido misericordia
y ¡Que alguien espante los cuentos!
Son viejos, muy viejos los cuentos
nacidos en el evo
perdidos en el tiempo
paridos en el reflejo
de un grito malevo
¡No serviré!
fue el primigenio
desacorde cantar de un cuento
fue el primero que para siempre
eligió gusano
y no viento.
Solo hay un lugar donde mueren los cuentos
Solo hay un lugar en que la novedad los mata
Solo hay un lugar donde la misericordia vive
Solo hay un lugar donde habita el viento
Modesto monte de Moria
hace miles de años
por Abraham descubierto
por Abraham bautizado
«Yahvé provee»
es puro y pelado desierto
es puro y pelado desierto.
Solo allí no hay cuentos
solo allí no hay cuentos.
Conselheiro
sábado, noviembre 26, 2005
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