sábado, noviembre 26, 2005
Misericordia quiero.
¡Por la misericordia de Dios!
¡Que alguien ataje los cuentos!
Si es verdad que existe el amor
que alguien ataje el dolor
de perros sangrientos
de perros cebados
de perros feroces
de todos los cuentos
que he conjurado.
¡Que alguien escuche mi grito aterrado!
¡Que alguien ataje los cuentos!
Que alguien detenga el taladrar constante
de verme en mil modos
de ser mil espejos
de disolverme en el lodo
de no volar en los vientos.
¡Que alguien ataje los cuentos!
Sé que soy culpable
sé que soy responsable
de los demonios que he invocado
solo pido misericordia
y ¡Que alguien espante los cuentos!
Son viejos, muy viejos los cuentos
nacidos en el evo
perdidos en el tiempo
paridos en el reflejo
de un grito malevo
¡No serviré!
fue el primigenio
desacorde cantar de un cuento
fue el primero que para siempre
eligió gusano
y no viento.
Solo hay un lugar donde mueren los cuentos
Solo hay un lugar en que la novedad los mata
Solo hay un lugar donde la misericordia vive
Solo hay un lugar donde habita el viento
Modesto monte de Moria
hace miles de años
por Abraham descubierto
por Abraham bautizado
«Yahvé provee»
es puro y pelado desierto
es puro y pelado desierto.
Solo allí no hay cuentos
solo allí no hay cuentos.
Conselheiro
Mi hermanita
me hallé desterrado de lo que amaba
despojado de todo, sin flechas en la aljaba
enfrenté un nuevo sufrimiento acero.
Muchas veces, sin amigo ni aparcero
la noche sombría solo estrellas mostraba
niña mezquina mis ojos burlaba
con sus perlas de brillo lisonjero
Noche altiva ostentabas tus estrellas
y yo abajo moribundo las amaba
terrible agonía mi pecho destrozaba
amores incendiarios en medio de centellas
Se apiadaron de mi en el cielo las más bellas
lucero y tres marías se vistieron de tristeza
sus lágrimas me llenaron de la delicadeza
de borrar de mi alma sus más profundas huellas
Fue un milagro ese celestre rocío
una gota de estrella se volvió belleza
de sonidos agudos, de risas de princesa,
frescura infinita en mi espíritu baldío.
Y pensar que yo solo pedía el sombrío
resplandor de la luna en su levante
y ellas me dieron una campanita repicante
que llenó mis oscuros con su brío
Ahora en mi alma no cabe la aflicción
porque aunque vagabunda es bendita
de vibrar al son de una hermanita
que danza, ríe y canta de mi vida la canción.
ya no es amor, es más, es devoción!!
que mi jardín tiene por su mejor margarita.
Lille
Mi viejito un océano...
que aunque no siempre esté cercano
y aún sin sentir el tibio de su mano
su recuerdo es bálsamo de mi herida
Un océano de ojos azul profundo y arcano
de cielos y mares insondables de calma
de suaves brisas que acarician mi alma
es entonces que la tristeza me busca en vano
Un océano de viril resignación que colma
cuando en tu suave sonrisa floreces
después de haber soportado mil reveces
después de ser merecedor de toda palma
Tu quieta voz para mi son preces
de quien dejó atrás el egoísmo
de quien se vació a si mismo
para que otros recibiesen con creces
No le aflojes mi viejito ante el abismo
por qué ese llanto blando?
Si te pasaste la vida sembrando
las manos vacías son engaño y estrabismo
de ojos gastados de vivir llorando
sin lágrimas, para no ser notado
todas esas perlas se han juntado
para hacerte creer que viviste derrochando
No le aflojes mi viejito amado
esa es la ley del sembrador
quedarse de manos vacías y sudor
de cuerpo desgastado
con la sola esperanza de renacer
en lo que has plantado.
No le aflojes mi viejito querido... no le aflojes....
Lille
Derribar Molinos
este irrefrenable instinto
púas con flor de jacinto
de derribar molinos de viento?
¿Por qué en sombra de terebinto
extremistas me hacen compañía
Gedeón, el ángel de Yavhe y profecía
de luchar, guerrear hasta caer extinto?
¿Escucharé siempre hasta la porfía
el balido insultante del rebaño:
¡Exagerado, radical, imposible escaño
de la transa, cotidiana mercancía!?
¿Siempre arremeteré sin pesar el daño
manía autómata de Quijote:
no calcular fuerza, ni medir galeote
del mil veces mayor en tamaño?
¿Pero, acaso no me hiciste sacerdote?
¿y eso no implica empresa de gigantes?
levantar mis manos que llameantes
sostienen el consuelo del sin dote.
Pongame el mundo mil y un mote
¡loco, fanático, demente y exaltado!
locura sería no arrojarme despojado,
guardando algo, cual Judas Iscariote.
Me diste a probar y quedé cebado
con el riesgo infinito de tu eucaristía
pan y vino embriagadora sinfonía
de despojo, sacrificio y Dios anonadado.
Sancho, quedate atrás, comenzó el día
y desperté peor que nunca en la vida
sed y ansia de molinos apuran la partida
no tiembles, hoy no es tuya mi algarabía.
Deseos furiosos de estrellar sin medida
el ultimo aliento y hálito de mi alma
destruir todo, alegría, júbilo y calma
en holocausto y furia jamás concebida.
No temas Sancho, es solo mía la palma
y gloria en esta mi última correría
desta Quijotada no hay digna escudería
en soledad buscaré lo que me colma.
Dejame morir, Sancho, mi amigo
que no encuentro consuelo en la caballería
ya no me entusiasman hazaña, ni altanería
solo estrellar mi ser de eterno mendigo.
Dejame morir, no llores, así es el trigo
siempre triturado en manos de molinos
o arrojado por Sembrador en secos caminos,
Labrador de quien es impelido a ser testigo.
Dejame morir, no llores, así es la vida, mi viejo amigo.....
Conselheiro
Injerto Misionero.
aunque mil veces preparado me creyera
dejar mi tierra, costumbres y la sincera
devoción de lo mío, que ahora desterraba.
Desterrar es el significado más profundo
arrancar la planta y limpiar sus raíces
de tradiciones parásitas adheridas y tenaces
a mi católico deseo de amor fecundo.
Sentí el dolor de mil intentos ineficaces
de conquistar estas mis nuevas riberas
de soñar hazañas en sus praderas
de estrellar sin piedad mis amores audaces.
En mis naves no dejé maderas
quemé todo en implacable exterminio
cual otro Cortés, no hubo convenio
hice holocausto de mis nostalgias postreras.
Destruí todo, la roza, el clavel, el geranio
y las flores marchitaban antes de aparecidas
ni los capullos detuvieron ansias homicidas
y tiñeron inocentes mis manos de minio.
Y aún así tus miradas eran distraídas
seguías esquiva a mis conatos de seducción
)Acaso no destrocé todo, hasta la satisfacción
de solo anhelar ilusiones inconcebidas?.
Finalmente descubrí tu secreto tierra de misión
gustas del sacrificio, pero perfumado de alegría
Tu profundo bálsamo es la algarabía
del que arriesga todo, sin tristeza, ni condición.
Después de todo ya hubo quien en la cacería
del amor redentor de toda tierra
eligió la anonadación más perra
y la nausea abominable de la humana majadería.
Él ya venció en esta guerra
y me enseño la ley del injerto
ser arrancado del propio huerto
y hundir raíces en suelos que al mundo aterra.
Oración:
Por eso Señor te pido
la gracia de ser injerto fecundo
que hundas mis raíces bien profundo
y sea consuelo de los que todo han perdido
y nada les queda en este mundo.
Conselheiro
Un Isaac culpable...
izar su brazo para el sacrificio
pero no había cordero propicio
solo un hijo que lloraba en vano.
Entiende los designios del arcano
te obliga el cielo pagar el precio
de la culpa, del pecado, del vicio
en manos de tan amado cirujano.
Un nudo atroz en la garganta
quiso estallar al aire en alarido
esta pena que al infierno espanta.
Pero solo un silencio ahogado
brotó diciendo del pecho herido:
-Querido padre, padre querido
por qué me has abandonado.
Y aunque el ángel detuvo el puñal protervo
la marca quedó indeleble:
"le falta humildad, es orgulloso, triste y soberbio".
Sin embargo, la herida que le dejó el alma feble
(aunque él supiese que de todo era culpable)
fue el mirar de su padre impervio
encorvado sobre su cuerpo endeble
dispuesto a talar hasta el último nervio.
Tulkas
Dios que azota
y a los que son padres por participa ción
y también azotan
por participación
Hijo mío, no menosprecies la corrección del Señor;
ni te desanimes al ser reprendido por él.
Pues a quien ama el Señor, le corrige;
y azota a todos los hijos que acoge.
Sufrís para corrección vuestra.
Como a hijos os trata Dios, y
¿qué hijo hay a quien su padre no corrige?
Mas si quedáis sin corrección, cosa que todos reciben,
señal de que sois bastardos y no hijos.(Hb 12, 5‑8)
Habría que ser un Dios para amarte
habiendo cargado el peso de tu furia
aún siendo culpable de toda incuria
preferiría morir mil veces la muerte
antes que el dolor de los ojos mirarte.
Aún así ni siquiera tengo la gloria
y el alivio de poder enrostrarte
un ¡no te amo! ¡imposible quererte!
inclusive revolviendo mi escoria
soy impotente para ofenderte.
Sin embargo tengo fe y espero
que llegará el día que tu quieres
en que muera muerte de mil amores
atravesado por estocada de torero
y el bufido final sea un ¡te quiero!
El día en que el espanto de tus terrores
me haya consumido por entero
y de mi alma solo quede agujero
que supieron cavar los dolores
y tu tierno amor sabor de acero.
Habría que ser un Dios para amarte
así cae el velo descubriendo tu secreto
haces de nuestra alma agujero inquieto
llenándolo con un divino buscarte
que la unión aplaca al disolverse el dueto.
Conselheiro
Halcón herido
A un amigoTorpes halconeros
con cariño.
cazadores de lo "objetivo"
ansiosos por la presa
mis alas quebraron
Ya no pude cazar
sin más me desecharon
como algo que no valía
a mis fuerzas me abandonaron
Pero Dios nunca abandona
suave remedio envió
mis alas quebradas que tanto dolían
un amigo las curó
Elixir propio de un Dios
aceite suave de delicadeza
el amor de los libres
soldó mi alas heridas de tristeza
Muy alto está mi nido
ahora ya puedo volar
mi alegría es mía
y de los que conmigo pueden llegar
Pobres halconeros
arriba los miro en mi solaz
bien alto y fuerte río
¡Señores de esclavos!¡No más!
Tulkas
¿Para qué sirven las estrellas?
Por qué te escurres de mis manos
donde están ahora esos deseos arcanos
de destruir todo contra el molino?
Por qué agoniza en mi el Quijote
y un cáncer burgués incrustado espino
quiebra la copa derramando el endiosante vino
del lomo castigar, exigir, sin aflojar el azote.
Divino fuego no abandones mi galeote
es mejor mil veces el naufragio seguro
domar embravecidos mares y vivir el riesgo puro
crujiendo nervios, mojando en sangre el chicote.
Prefiero estrellar mi cabeza contra el muro
que prostituir mis naves en la seguridad del puerto
eso es haber perdido la vida sin haber muerto
es vivir sin estrellas, de los cielos, el más oscuro.
Para que sirven las estrellas en el cielo abierto
sino para incitar capitanes a poseerlas
para arriesgar la vida tras las perlas
que en la perra noche fecundan el negro yerto.
Para que sirven las estrellas si al verlas
no nos recuerdan que somos navegantes
marineros de absolutos, mendigos errantes
sedientos moribundos del deseo de beberlas.
Para que sirven esas gotas de rocío rutilantes
si no pueden saltar la barrera del infierno
para aliviar mi Epulón en este Averno
de navegar con mil egoísmos tripulantes
¿Fui yo mismo que apagué el eterno
deseo de conquistar todo lo que existe?
¿Fui yo quien parió esta calma triste
de vivir sin banderas el peor de los inviernos?
Si fui yo.... justo es el luto que mi alma viste
porque destruí torpemente las flores de mi jardín
y ahora no puedo entrar en él pues serafín,
le guarda y todo lo burdo resiste.
Del Edén de mis ansias fui otro Caín
fratricida impío de mi mejor poesía
desterrado de mis vientos seguí la apostasía
de olvidar la cumbre y escoger el magín.
La peor tortura es no ser señor de la travesía
lastimoso títere de mis miserias
ya no me hierve rebelión en las arterias
ni voluntad de exterminar seducción y herejía
Mas, el cielo se apiadó de mis escorias
y mis estrellas fueron redimidas
lucero ensangrentado rasgó las crisálidas
de mis esperanzas contenidas en sus glorias
Lucero ensangrentado lleno de heridas
amaneció a mi vida como empíreo rescate
me puso de pie, alzó mis banderas en el combate
construyó de nuevo mis certezas demolidas
Lucero ensangrentado único acicate
que me quedó en la vida
marchita aspiración atardecida
de gastarme persiguiendo tu estela granate
Tu luz vuelve todo yaga enrojecida
y mis alas quebradas no sueñan halconería
sino apenas la modesta alegría
del brillar sin colores, de la sangre embebida
Por eso,
ya no pregunto en la noche sombría
para que sirven las estrellas
simplemente sin ellas
moriría
Conselheiro
Si yo tuviese un amigo
derrocaría mil tiranías
si yo encontrase el abrigo
de cantar con alguien elegías
en mi casa no habría postigo
que contuviere mis algarabías.
Si la amistad morase conmigo
sería otra vez invencible gladiador,
juez implacable en el castigo
de toda injusticia vindicador
mi andar no sería mendigo
sería mil ejércitos, al ritmo del tambor.
Si de nuevo ese torrente arrollador,
esa fuente inacabable de energía
embriagase mis venas con su licor
al Olimpo entero con sus dioses gritaría
Temblad! Tengo un amigo y el terror
es pan para mi hambre de caballería.
Si en mi vida naciera la poesía
y se encendiera el tibio hogar
de un pecho amigo y sin falsía
en quien sin miedo reposar
las lágrimas de esta terrible sequía
serían vino, aún sin uvas y sin lagar.
Si para siempre pudiese perpetuar
aquellas tardes inefables
de en libertad reír y cabalgar
aunque herejía las más detestable
hasta el cielo podría postergar
en el tibio dulzor de una charla feble.
Así y todo no puedo
dejar de reconocer
que fui traidor de mi credo
porque siempre amigo al atardecer
me sostenía en mi miedo
sin dejarme caer.
Ese amigo muchas veces
en mis anocheceres
quiso aliviar mis pesares
pero fui sordo a sus preces
no dispuse cena ni enseres
sino amargos agraces.
Estaba a la puerta
y quiso cenar conmigo
pero como a traidor enemigo
rehusé sin miramientos su oferta,
aunque permaneciera abierta
mi alma en purulento serpigo.
Por eso ahora una sola cosa pido
y es soledad verdadera
y es soledad aterradora
y es la soledad del caído
y es soledad del que desfallecido
sólo procura caricia consoladora
del único y verdadero AMIGO.
Conselheiro
Si el mármol hablara......
aturdirían mil insultos al cincel
hiere, destroza, desgarra, y cruel,
autómata impervio, destruye al amar.
Escultor experto, sabes golpear,
el acero se entierra en la hiel
sabes aterrar con dolor y al ideal fiel
amputas, arrasas lo que pueda sobrar.
Pero, si el grito marmóreo estallara
en el aire, truncando la obra de arte
detener la belleza es aún peor suerte.
Mole estúpida, informe y con tara,
tu destino es peor que la muerte,
¡vulgar, rebañega, mediocre quedarte!
Tulkas
Versión histórico-crítica de la muerte del ruiseñor.
que al ruiseñor no fusilaron
que fue peor la injuria
de sus alas maltratadas
-¡Debe ser como todos!
Unánimes sentenciaron
-Debe olvidar la lujuria
pretensiones trasnochadas
de trinar «sus» epodos
de entonar «sus» baladas
de cantar «su» canto
de vivir sin el manto
que a los hombres viste
de hablar un mismo lenguaje
gris profundo triste
mugido torpe del danto.
No debe decir su verbo
esa será su condena
que no joda ese protervo
subversivo de las masas
se atragante con su pena
se cocine en las brasas
le coma los ojos el cuervo
de la mirada ajena.
Que cante lo que todos cantan
hasta que ronca la garganta
muja la partitura
alegre la bailanta
del mulo en su locura
que esquizofrénico pretende
no ser él
sino la meadura
de un cuerpo que lo abomina
como escoria en el carel.
Que ni la sabina
le sirva de reparo
cuando el furor abrazante
del fariseo y su orina
meen su descaro
de haber pretendido
ser un «yo»
de matar el cohibido
temor lacayo
de desnudar el alma
de burlar el sinedrio
y con calma
de mil colores ebrio
una a una
cantar sus notas
dibujar sus melodías
remembrar la cuna
de su estilo crío
de mil gaviotas
que en las osadías
de incontables clavadas
sintiendo en el rostro las gotas
del mar, del llanto y del canto
encuentra lo mejor de si mismo
y crea, crea, crea
aunque a diestra y siniestra
lo amenace el abismo
lo aterrorice el espanto.
Lille
¿Quien Señor?
pero, odiar y amar tus espantos
aterrado anhelar tus quebrantos
es el desgarro mayor.
¿Quien puede ahuyentar el terror
de tener los ojos llenos de llantos
y si el alivio me rodea de cantos
llorar la ausencia del dolor?
¿Quien es Señor tan valiente
de vivir gimiendo carencia
y morir ante la sola presencia,
del cadalso acechando en el monte?
¿Quien es el ingenuo demente
que conserva esa esperanza rancia
de no sacrificar todo, hasta el ansia
del fresco alivio en la fuente?
¿Quien puede arrastrarse toda la vida
teniendo el alma siempre partida
entre el dolor de las alas quebradas
y el de las oportunidades perdidas?
¿Quien sufre que la tormenta lo destroce
y sin descanso, con hambre de arrecifes,
sin estar siquiera confiado en los esquifes,
se lanza en busca de procela, fresco y sin roce?
¿Quien Señor? ¿Quien .....?
Conselheiro
Poeta muerto
el rebelde viento pretendida pertenencia
ya no mece mi pecho con su cadencia
y grité: ¡Se agostó la alegría!
Y dije: -Si depongo la altanería
cuan vulgar es mi herencia
y mi hiel destila repugnancia
porque ha muerto la poesía.
¿Pero, no es justamente la muerte
y el desgarro del alma inerte
la despiadada musa de toda belleza?
¿No es el Nazareno elevado en lo alto
el atractivo que al hombre ha vuelto
poeta sediento...voraz de íntima nobleza?
Tulkas
El Ruiseñor fusilado
Con sentidos pésames al "Poeta" muerto.
Era un pompón de música y color,
primavera de tonos y canciones.
Sólo merced a sus floridos sones
podía distinguirse de una flor.
Era noble su sangre de cantor,
pero por sus ingenuas emociones
fue el blanco de los crueles perdigones
del máuser de un inicuo cazador.
¡Uy, uy, uy, ruiseñor de alas de halcón
-dijo viendo sus restos don Pascual-
te lo dije, sí, en más de una ocasión:
"Parva prudencia, magno el ideal,
no se llega muy lejos". Tu canción
no fue el motivo de tu fin letal...
Acaso fue ... tu noble sinrazón:
¡volar dentro del Tiro Federal!
Carol
¿Poeta o ruiseñor?
Un poeta no necesita "pésames"
necesita solamente la alegría
de tener
amigos para el entremés
y que canten su muerte con odas y
elegías.
-Ha muerto un poeta, no un ruiseñor.
-¿descansan los cielos por la diferencia?
-Uno es colorido pleroma de inocencia
inepto de tonos que no digan amor.
-El otro avanza con vértigo y motor
de indecible riesgo voluntad y ansia
tiniebla, luz , oscuridad y ciencia
e imprudente rima osadía y temblor.
-Sin prudencia entonces es culpable
de su tierna desgracia y endeble
esconde en gráciles versos su yerro.
-Sin culpa y error poeta no fuera
diplomático, presidente o quimera
sin probar el ríspido sabor a destierro.
No digo que no haya poeta inculpable
si éste así lo fuera
temblaría
entero el tiro federal
ante los sones, el filo, el hierro de su pluma letal.
Tulkas
Mujer...¿Por qué me pides poesía?
Mujer...¿Por qué me pides poesía?
no sabes que el alma del poeta
es viento impredecible en la meseta
volcánica de su melancolía
Mujer... ¿Cómo cantar con hidalguía?
si bañada en sangre la bayeta
no soy ni la silueta
del que impávido desafiaba la jauría.
Mujer...¿De donde esa repentina Dulcinea?
que necesita halagos de Quijote
¡Es mucho más alta tu dote!
Olvida estos versos de poca ralea
Dios te ha hecho Señora de una marea
infinita y en el galeote
de tus sueños no hay camarote
para mis indignas letras de barro y brea.
No vendas tan barato tu cariño
al malabarista de rima y sonido
es mentiroso empedernido
corazón inconstante, sentires de niño.
No le abras, te ruego, tu escriño
ya tienes bien otro marido
que ha comprado tu secreto escondido
tiñendo su cuerpo de minio.
Cuídate de su engaño
bien sabe cuanto eres mujer y doncella
que engendrar, ser madre es tu estrella
que defender, proteger, celar es tu escaño.
Cuídate puede ser grande el daño
su apariencia de niño indefenso destella,
deslumbra y al femenino sentir mella,
rasga el alma, aunque duro y curtido el paño.
¿Pero? Podrás preguntarte
quién es este poeta o truhán
que de su maldad te previene
¿mal te quiere? ¿bien te quiere el rufián?
¿advertirte del mal no es renuncia perenne?
¿No es alzar el puñal como Abrahán
sobre lo único que su alma sostiene?
Lille
Forastero de Mi vida
simplemente no quiero
zambullirme en el estero,
laguna o mar del más fiero
pus de penas y vinagre.
Vivo la alegría del muerto,
ser intangible a la tristeza
porque soy intangible puerto
de todo lo que al vivo interesa.
Soy extranjero de lo que siento
soy foráneo del intento
de ver, escuchar, palpar, aspirar
de las rosas, del clavel, del mar
de la savia de la vida el aliento.
La vida bulle traviesa
y cada paso son estallidos
de genios, duendes y bandidos
que juegan bromas con el sol,
haciendo de sus rayos trenza
con tiernos brotes de mistol.
Pero, si has perdido en la mirada
amaneceres de niño ingenuo
si como un desterrado inicuo
tu mirar es forastero
de lo que vive, alegra y agrada.
Entonces, entonces mi amigo
las lágrimas que empañan
son un alivio
escurren serenas, acarician, engañan
libran del sol, que mudó en castigo.
Vive, entonces mi amigo,
la alegría del muerto
que es caminar sin ver, sentir sin ser
labrador, escultor y testigo
del brote de tu vida, de tu huerto.
Lille
Sin Derecho
y puede que sea la peor tortura
no tener derecho ni a la amargura
cáncer melancólico que en mi existe.
No tengo derecho a este parásito
asqueroso que adherido a mi alma
absorbe lo mejor de mi, y colma,
muda mis entrañas en pútrido depósito.
No tengo derecho a no saber
que no soy la tristeza
que mi esencia está ilesa
que todavía puedo conmover.
No tengo derecho y juro combate
contra todo intento y conato
de cualquier egoísmo ingrato
que empañe en mí el divino rescate.
No tengo derecho y me comprometo
al holocausto más cruel conocido
de los resortes internos que han podrido
de la alegría de mi vida el secreto.
No tengo derecho y gastaré el filo
de mi espada mellada
contra la fiera dentellada
que mi aliento, mi algarabía, mi júbilo
desgarra despiadada.
No tengo derecho y tensaré el hilo
de mi arco, de mis nervios, de mis venas,
desafiando tormentas, procela y penas
hasta sentir soplar el viento de mi estilo.
No tengo derecho y elevaré mi oración
arrodillado ante la cruz de mi espada
ya hubo quien crucificado humilló la nada
deviniendo inspirador de toda canción.
No tengo derecho si un Dios ha existido
que insultado por la angustia del pecado
dejando la calma de su estado
me ofrece consuelo de corazón herido
y costado traspasado.
No tengo derecho, no puedo, no quiero,
dejar pasar un minuto la alegría
del sol, del jazmín, de la rosa, del día
que chapotea travieso en el estero.
No tengo derecho, Señor,
tu me hiciste sacerdote
y aunque ridículo Quijote
me das también ser consuelo y peñor
de quien en la vida no tiene dote.
Por eso, no quiero, no puedo, no debo...
Conselheiro
Si fuese un demonio
del anhelo furibundo
de habitante deste mundo
de escapar al infortunio
Si fuera un demonio
y mi alma pozo inmundo
de odio fecundo
al hombre y su ingenio
Cargaría las espaldas
del pobre desgraciado
con tesoro impensado
de diamante y esmeraldas
En su cuello mil guirnaldas
pecho de dones acorazado
sus deseos un tornado
y su alma cien giraldas
Lo adornaría con ansias
de estrellas lejanas
abriría todas las ventanas
a tormentas de audacias
El absoluto sus nupcias
de novias arcanas
que el destino soberanas
modelan con caricias
Y para hacerlo sufrir
lo abandonaría
en cárcel sombría
de en soledad vivir
Lo obligaría a sentir
la enorme majadería
de estar hecho para dar
y no tener con quien compartir
Y así aplastado moriría
por el peso enorme de sus dones
en su alma mil facones
de hambrienta jauría
que si el dueño no sacia
lo devoran cual dragones
Ese es el precio cierto
y perdonen
si aquí no hay rima
de cargar tesoros en el desierto...
Lille
