Si aspirase al exterminio
del anhelo furibundo
de habitante deste mundo
de escapar al infortunio
Si fuera un demonio
y mi alma pozo inmundo
de odio fecundo
al hombre y su ingenio
Cargaría las espaldas
del pobre desgraciado
con tesoro impensado
de diamante y esmeraldas
En su cuello mil guirnaldas
pecho de dones acorazado
sus deseos un tornado
y su alma cien giraldas
Lo adornaría con ansias
de estrellas lejanas
abriría todas las ventanas
a tormentas de audacias
El absoluto sus nupcias
de novias arcanas
que el destino soberanas
modelan con caricias
Y para hacerlo sufrir
lo abandonaría
en cárcel sombría
de en soledad vivir
Lo obligaría a sentir
la enorme majadería
de estar hecho para dar
y no tener con quien compartir
Y así aplastado moriría
por el peso enorme de sus dones
en su alma mil facones
de hambrienta jauría
que si el dueño no sacia
lo devoran cual dragones
Ese es el precio cierto
y perdonen
si aquí no hay rima
de cargar tesoros en el desierto...
Lille
sábado, noviembre 26, 2005
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario